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Hablemos de reinicios, propósitos y ... períodos?

Actualizado: 17 ago 2021

Cambiando los clásicos propósitos por nuevas herramientas.



Empieza la historia...


Hace dos días tenía toda la adrenalina de empezar con este proyecto y con mil ideas para este nuevo año. Estaba increíblemente revolucionada porque había decidido comprar una compu nueva y tenía todo el ímpetu para arrancar con máxima potencia y sacar el mayor potencial de cada día. Solo que era domingo. Y, antes de empezar, decidí abrazar el presente y dejarme envolver por el descanso que este día me transmite.

"Mañana empiezo con todo" -pensé.

Llega el lunes y, para quienes han escuchado uno de los primeros episodios del podcast Una Canción Sin Letra (mi otro bebé n_n que tengo con Becky), saben que los lunes no suelen tener para mí el efecto fastidio que tiene culturalmente. Realmente, disfruto los lunes. Pero este Lunes era diferente. Sentía una pesadez y un letargo exagerados desde que me levanté.


Intenté hacer mi rutina de ejercicios que llevo haciendo por 5 semanas consecutivas y este día parecía inmensamente más difícil que los demás. La hice haciendo mil modificaciones y tomando un montón de pausas para respirar. Me sentía más pesada que nunca.

"Debe ser toda la comilona de las fiestas…va a estar difícil el regreso" -imaginé.

Terminé, y dije… ¡Por fin, ya puedo poner manos a la obra con mi proyecto! Abro mi laptop (no la compu nueva), y como si se hubiera sincronizado conmigo, estaba super lenta. Una parte de mí estaba frustrada y quería culpar a la laptop de mi letargo, pero otra, estaba algo agradecida porque, si resultaba que funcionaba bien, y yo no me ponía a trabajar, entonces la culpa recaía en mí.


"¿Qué me está pasando?". Empezó a invadirme el miedo.

Tengo una amiga relativamente nueva que descubrí hace un año que se llama Ansiedad. Créeme, no es mi amiga porque yo quiera…simplemente llegó. Con esto de trabajar en casa y estar sola es difícil silenciarla cuando se hace presente. Ella tiene el hábito de aprovechar momentos de fragilidad como estos para meterse en mi cabeza y sacudir todo lo que hay ahí. Es una experta en encontrar peligros donde no los hay.

Ayer me decía: "Otra vez estás haciendo eso que siempre haces. No vas a atreverte… te estás saboteando. Nunca terminas lo que empiezas. ¿Quién te crees? Ni sabes qué estás haciendo. No va a funcionar. A nadie le va a importar".

Estoy trabajando en notar las alarmas físicas que mi cuerpo me lanza cuando se empieza a meter la voz intrusa para poder detener el círculo vicioso en cuanto lo detecto: estaba aguantando la respiración, mandíbula tensa, visión desenfocada, movimientos repetitivos con mis dedos. "Ana, para… no eres tus pensamientos". En lo mental, empiezo a caer en la obsesión de apuntar todos mis pendientes y a hablar en absolutos.


Pensé que tal vez me ayudaría pensar en metas que me inspiraran para el año y en apuntarlas para programarlas y ponerle pies a los sueños, pero inmediatamente empezó a abrumarme la idea. Además pensé: Después del 2020, poner metas extrínsecas no tiene sentido, porque no lograrlas deja una sensación de increíble impotencia y pequeñez, cuando realmente nunca estuvo en nuestras manos cambiar cosas externas.


Este año pensé en dejar a un lado las metas y reemplazarlas por mantras. Afirmaciones personales, intrínsecas, que solo me involucraran a mí y que dieran lugar a toda la incertidumbre que la vida puede traer. Que fueran flexibles y no una sentencia que me atormentara al final del año. Con toda la ansiedad que estaba sintiendo, parecía algo factible de manejar tomando en cuenta el nivel de energía que traía. En la imagen están los 12 mantras que van a acompañarme este año, con todos los cambios, sorpresas y pruebas que este pueda traer. Brevemente explico lo que significan para mí:


  1. Que seré compasiva con mi cuerpo y voy a escuchar lo que me pide para cuidar mi salud mental y física.

  2. Que no voy a dejar que la ansiedad me quite la fuerza interior de hacer cambios en mi vida.

  3. Esta la voy a necesitar cuando vengan cosas difíciles y sienta que me ahogo.

  4. Que voy a poner mis acciones en donde está mi corazón y desde ahí voy a trabajar con amor en lo que sé hacer mejor (sea lo que sea). No me voy a dejar pisotear por trabajo.

  5. Mi esfuerzo por reconocer que cada vez que algo no me sale como quiero es una oportunidad para aprender. Yo decido cómo tomarla.

  6. No puedo sola, Dios es el que puede con todo lo que es mucho más grande que yo. Mejor dicho, no tengo que pelear sola. Está en mí recordarlo.

  7. Evitar sabotearme, procrastinar, rendirme, rodearme de negatividad. Mi actitud me empodera o me aprisiona.

  8. Por amor, no porque tenga fatiga excesiva y mi cuerpo me obligue a hacerlo. No me voy a juzgar cuando lo haga porque será desde un lugar de amor, si cuestiono eso, sabré diferenciarlo de flojera y procrastinación.

  9. Meditación, conciencia plena, pausas para recalibrar. Con esto nutro y agarro fuerzas para hacer todos los otros.

  10. No por lo que Él es, sino por lo que sea que esté viviendo yo, los míos, el mundo en cada momento. Por la vida como es, no como yo quiero que sea.

  11. Recuerdo que soy parte de un mundo con otros seres sagrados como yo. No soy si no somos.

  12. Mi favorito. Se explica solo :)


Todo esto es MUCHO más manejable cuando lo veo en mantras. Y lo mejor de todo, es que son afirmaciones que evocan acción. No son pensamientos pasivos, son estímulos que me van a mover, desde una perspectiva de compasión, hacia donde quiero ir.

Y tal vez estás pensando: "oye, ¿no ibas a hablar de períodos?". Inserte aquí el día de hoy. Cuando veo que mi periodo llegó, INMEDIATAMENTE, todas las piezas caen en su lugar. La fatiga, el letargo, el decaimiento anímico, pensamientos tóxicos. Esto no es magia ni brujería: La composición química de mi cuerpo no es la misma que la del domingo. Y, aunque llevo, más de 15 años repitiendo este ciclo, nunca me voy a acostumbrar a lo increíblemente invasivo que puede ser su reinicio. Es como ser foráneo en tu propio cuerpo.

Por décadas, las mujeres hemos hecho de todo para convencer al mundo de que el periodo no nos impide hacer nada y suprimimos dolor inexplicable para demostrar que nada nos detiene. Pero, la realidad es que sí nos cambia. Y ¡¿cómo no?!, hay una descompensación muy desproporcionada de nutrientes que no todas reponemos con alimentación, suplementos o suficiente descanso.

Es verdad, nada nos detiene, pero cuando reconocemos que el cuerpo nos habla y nos pide que lo cuidemos, darle lo que necesita se convierte en un acto de amor y compasión, no de debilidad ni capricho. Comunicar estos cambios con mi pareja cuando mi estado de ánimo no es el óptimo, o mi nivel de energía no se conecta con el de él, nos ha permitido darle la bienvenida a esta versión de mí que soy UNA CUARTA PARTE DEL AÑO, en lugar de reprimirla, castigarla, resentirla y juzgarla. Y fue esta versión de mí la que me regaló mis mantras para el año. Una lista, que por primera vez en mi vida, parece sostenible cargar conmigo todos los días sin sentirse como una bomba de tiempo.

Te invito a que este año, abraces la versión de ti que menos te gusta; que la reconozcas y pidas a Dios la ayuda para discernir si es un mal hábito o si es tu cuerpo hablándote para que le pongas atención. Creo que ya todos aprendimos que hay miles de cosas no dependen de nosotros, no necesitamos más bullets que palomear; pero ver hacia adentro y sacar fuerza desde ahí, ninguna pandemia lo puede robar.

Bienvenidos a ser humanos mortales, cambiantes y perfectamente imperfectos.

Ps. Están con lápiz, porque estoy abierta al cambio :)

¿Cuáles son tus afirmaciones de este año?

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2 Comments


VEROOOOOO GRACIAS INFINITAS POR COMPARTIR 😭😭😭 ENERO DURA LO QUE TÚ QUIERAS!! nunca es tarde para empezar a vivir el presente 😍😍

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Veronica Gaitan
Veronica Gaitan
Jan 29, 2021

Hablando de reinicios, propósitos e intensiones .... este post me inspiro mucho, y si, aunque prácticamente ya se acabó enero, me recordó que tengo demasiadas intensiones que quiero que se conviertan en objetivos.

Uno de ellos es : Todos los días por la mañana leer algo positivo, inspirador y que me motive.

Y creo que "Un día a la vez" va a contribuir mucho a esta intensión.


¡ Muchas Felicidades Annie y todo el éxito del mundo !


Recuerda que si inspiras o haces reflexionar a UNA sola persona, ya ganaste

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